¿Qué significa ser cruelty free?

¿Sabés qué significa ser cruelty free? ¿Tenés dudas sobre este término y el estilo de vida que promueve? En este artículo te explico paso a paso cómo fue que se originó todo hasta llegar al día de hoy.

Considero que es muy importante hacer hincapié sobre esto. Gracias al mundo en el que vivimos actualmente, hay tantas maneras de sacar a la venta un buen producto de calidad sin la necesidad de sea testeado en animales.

¿Cómo empezó el testeo en animales?

Y si voy a empezar, mejor que sea por el principio… El testeo en animales empezó a principios del siglo pasado cuando un producto -llamado Elixir Sulfanilamida- causó muchísimas muertes en Estados Unidos. A partir de ahí se creó una ley: Ley de Pureza de los Alimentos y Medicamentos, que promovía la regulación de los cosméticos, productos de limpieza, alimentos y medicamentos.

Esto se mantuvo por un tiempo hasta que los gobiernos decidieron instaurar el testeo en animales como una normativa estricta para demostrar si un producto o ingrediente era o no seguro para la salud de la gente antes de instroducirlo al mercado. Y aunque el testeo en animales no estaba requerido por ley, las empresas comenzaron a utilizarlo como una forma de “mantener la seguridad de sus productos”. Y esto se mantiene hasta la actualidad.

Argentina no establece ninguna ley que obligue a las diferentes empresas a testear sus productos en animales. Igualmente, la mayoría de las empresas que ingresan al país ya tienen sus propios laboratorios de testeo animal.

¿Qué animales se utilizan para los testeos?

Si pensaste que los únicos afectados eran los conejos, en realidad te equivocaste. La industria es tan grande que dependiendo del producto o ingrediente a analizar, se utilizan animales diferentes.

Para los productos cosmetológicos se utilizan conejos, cobayos y ratas.

Si hablamos de investigaciones médicas (cardiología, endocrinología y estudios de los huesos) se utilizan perros -sobre todo Beagles porque tienen una naturaleza muy gentil-.

Para los estudios neurológicos se usan gatos ya que son muy perceptivos al dolor y la angustia.

Y para el resto de los estudios, como la toxicología, hepatitis, reproducción, VIH y xenotransplantes (los xenotransplants son transplantes de órganos y tejidos desde un animal donante a un humano receptor), se utilizan macacos, monos y chimpancés.

Pero, volviendo al tema que nos ocupa hoy que es la cosmética que testea en animales, me surge otra pregunta que me gustaría contestarles:

¿Por qué ya es cosa del pasado el testeo animal?

En nuestros días ya contamos con más de siete mil ingredientes que son seguros porque ya fueron testeados antes. Entonces, ¿cuál es el punto de seguir testeándolos una y otra vez?

Además, gracias a que estamos en el siglo XXI, contamos con tecnología avanzada que permite hacer testeos in-vitro, modelos en computadora e inclusive se pueden hacer copias de órganos humanos reales en microchips.

Por otra parte, muchas veces se hacen pruebas de productos en animales para comprobar si son tóxicos para los humanos pero esto no es 100% certero porque los humanos y los animales son diferentes genéticamente. Y, aunque resulte obvio decirlo, el resultado puede variar pasando de un ser vivo al otro.

Y para ya casi terminar con este punto, muchos países ya prohibieron el testeo en animales como todos los que componen la Unión Europea, Noruega, Israel, India y muchos países más.

A partir de todo esto, hay que tener en cuenta que hay compañías que son cruelty free pero que su parent company no lo es -como es el caso de Urban Decay que es cruelty free pero su parent company es L’Oreal y ésta testea en animales-. Pero antes de tomar una decisión apresurada es imporante saber cómo se maneja una parent company.

Supongamos que hay diferentes casas en un mismo barrio, ese barrio se llama L’Oreal mientras que una de las casas es Urban Decay. Cada una de las casas maneja sus propias reglas pero están todas dentro del mismo radio. Lo importante, es que cada casa debe pagar sus impuestos a tiempo (supongamos que los impuestos somos los clientes y además habitamos cada casa) y mientras más a tiempo se paguen los impuestos, mejor.

Entonces, mi punto de vista es: si logramos reunir más gente a esta casa sin crueldad animal, el barrio se va a ver más vivo y vamos a poder pagar los impuestos a tiempo, mientras que las otras casas que todavía siguen testeando se van detereorando cada vez más y se van a ir atrasando en la paga de impuestos. Va a llegar un momento en el que barrio L’Oreal va a darse cuenta que la casa Urban Decay es muy importante y lo que refleja su buen éxito es ser cruelty free.

Tal vez así, logramos que el barrio se unifique en el mismo tipo de pensamiento y vivamos en un radio sin crueldad animal. Pero, aunque no llegáramos a lograrlo, por lo menos seríamos la casa más cumplidora y la más llena de vida.

Por otra parte, hay marcas que no testean sus productos pero deciden vender en China, por lo que aprueban el testeo. Es el caso de MAC.

¿Por qué vender en China?

Es uno de los países con el mercado más grande en cosméticos del mundo. Para que tengan una idea, en el 2015 las ventas en cosméticos fueron alrededor de 204,9 billones de dólares y cada año crece apróximadamente el 6.7% en skin care y un 10.9% en maquillaje. Por lo tanto, China es un mercado muy intesante para cualquier empresa.

El problema al que se enfrenta cualquier compañía extranjera al ingresar a este país con sus productos es que éstos deben pasar por una práctica obligatoria llamada pre-market animal testing y una optativa que se le dice post-market animal testing. En el caso de la primera, los productos se testean en animales antes de ponerlos a la venta. Mientras que en la segunda, aunque no suele ser muy común pero puede pasar, las autoridades chinas requieren que otra vez los productos que ya están comercializándose sean testeados en animales nuevamente para comprobar que todo esté en orden. En general, las compañías extranjeras dicen que sí a los dos procesos sin protestar.

Por otra parte, los cosméticos hechos en China no se testean en animales -a excepción de los bloqueadores solares, las tinturas para el pelo, los productos para blanquear los dientes y los antitranspirantes-. Por lo tanto, no se alarmen al ver un producto que diga “made in China” o “hecho en China”, lo más probable es que no esté testeado porque ya cuenta con las normas de seguridad requeridas. Igualmente, siempre es bueno consultar a la misma empresa si sus productos son cruelty free o no.

Y esto nos lleva a otra pregunta:

¿Cómo saber si una compañía es verdaderamente cruelty free?

Para empezar, el producto terminado no tiene que estar testeado en animales. Inclusive, a veces las empresas colocan un logo en el dorso del producto con algún símbolo y una frase que dice ser cruelty free o no testeado en animales. Otras veces, las empresas no proveen ese símbolo pero sus productos son sin crueldad animal, sólo basta con preguntar o investigar un poco más sobre la marca.

Por otro lado, los ingredientes con los que el producto está hecho no están testeados en animales.

Y, por último, la compañía no testea en animales cuando se requiere por ley. Esto quiere decir que la empresa puede decidir no vender en China -o en cualquier otro país que exija el testeo animal-, como es el caso de Too Faced y muchas otras marcas.

Ahora, ya enfocándonos en productos 100% cruelty free es necesario saber que se divide en dos grupos: ¿Cuál es la diferencia entre productos veganos y no veganos?

Hay productos que son cruelty free pero que no son veganos ya que contienen algún ingrediente de origen animal -como la cera de abejas-. Mientras que los productos veganos están hechos 100% de ingredientes que no provienen de animales, pueden ser ingredientes vegetales o sintéticos. Y así de simple conocemos la diferencia, sólo tenemos que leer el dorso de cada producto para saber si pertenece a una o a otra rama.

Y ya “cerrando” -lo digo entre comillas porque sería sólo por este post- con este tema, me gustaría decir unas palabras finales. Los clientes somos los que manejamos el mercado, por lo que si seguimos comprando marcas como Nivea -que testea en animales- es como si estuviésemos apoyando la crueldad animal. Por lo tanto, al decir NO, estamos haciendo un pequeño cambio y quién dice que en el futuro estas compañías finalmente dejen de testear.

En fin, muchísimas gracias por leer este post tan largo. Cuéntenme en los comentarios qué opinan y si les gustó no se olviden de compartir 🙂

Esta entrada tiene un comentario

Deja una respuesta

shares